Como madres y padres hoy día hablamos mucho de todo lo que hacemos por los hijos. Si eres madre o padre, ¿a qué te identificas con estar muy volcado en ir y venir corriendo de un lado a otro con ellos, y con querer darles todo lo que crees que has de darles?

Te preocupas de protegerles y cuidarlos en su salud, alimentación, horas de sueño, del sol en verano, del frió en invierno, les compras la ropa de moda, atiendes sus asuntos académicos, y les llevas a varias extraescolares.

Sin embargo, a veces, ¿no te encuentras con que realmente tienes poco tiempo para disfrutar de tus hijos y ellos no te reclaman también estar más tiempo contigo?

El tiempo de padres e hijos compartido es algo muy importante para su desarrollo emocional y psicológico, y es preciso cuidarlo como oro en paño.

Personalmente creo que hoy los niños están con demasiadas actividades, que no es ni malo ni bueno, no pretendo juzgarlo. En mi consulta observo que muchos niños están sobrecargados entre la jornada escolar y las extraescolares. Los niños van estresados, nos reclaman otro ritmo, y más presencia de los papás, es decir, ese estar con ellos en actitud disponible al 100% para ellos, olvidándonos de que la compañía la hagan la TV, los móviles, las videoconsolas etc.

No es tan importante el qué hacer, sino el hacerlo juntos. Lo vivido juntos es lo divertido, lo que ayuda a mantener una buena comunicación, y a aumentar los vínculos amorosos entre padres e hijos. Así se nutre la familia, con un buen espacio para un apego sano.

 

 

Sabemos que no es fácil ser madre o padre. Tampoco es fácil ser hijo. Pero sí es posible mejorar las cosas y disfrutar de unas relaciones más sanas para todos. Esto es lo que queremos como madres y padres. Por eso para ayudarte y poner mi granito de arena, hoy te comparto estas 10 ideas para que disfrutes con tus hijos.

 

1. Actividad de un buen despertar en familia con un rico desayuno y salir a hacer deporte juntos

Un despertar tranquilo, sin gritos, ni prisas, con cariño, diciéndole dulcemente cuanto le quieres, tiene un efecto maravilloso, seguro. ¡Recuérdalo! El cariño da energía para enfocar el día con fuerza. Si a ello añades un rico desayuno, el día empezará de una manera extraordinaria.

A continuación, búscate una actividad que puedas compartir con tus hijos, adaptada a sus gustos y edades, pues si sólo pretendes que hagas algo que a ti te gusta. Para los niños el ejemplo es lo que más enseña, no que les digas que tienen que hacer deporte, sino el que te vean hacerlo, y hacerlo juntos. Puede ser pasear por el monte o por la ciudad, jugar al tenis, a pelota, a basket, fútbol, ir a nadar juntos, un paseo en bici. Si es algo que les cuesta, o no les apetece mucho, intenta buscar tras esa actividad una buena motivación: por ejemplo, si les cuesta ir al monte, prepárales un rico almuerzo, y haz allí una actividad que les enganche: buscar piedras bonitas para luego pintarlas, recoger hojas para hacer un collage, daros un baño en el rio, compartir con los ojos cerrados sonidos que habéis escuchado, cosas que podéis haber sentido, o visto en el campo…

Incluso podéis probar un ejercicio de atención plena mientras vais dando un paseo. P.e: Consiste en pensar antes del paseo una palabra, y luego tratar de encontrar una representación de esas letras por donde vayáis andando. Necesitaréis sólo una cámara, la del móvil suficiente. Y mucha imaginación.

Podéis usar palos, piedras, o una bifurcación de un camino. Cada letra se fotografía individualmente y al final las letras se pueden combinar en la palabra seleccionada. Pasaréis mucho tiempo juntos, compartiendo ¡todo un gran ejercicio de atención plena! ¡Lo pasaréis genial!

2. Actividad, hacer manualidades en familia

Las opciones son infinitas, con un poco de imaginación y las cosas que tenemos en casa, puedes crear muchas manualidades para hacer con los peques: máscaras, pintar piñas, piedras, hacer origami, cuadros con pinturas de dedos, con acuarelas…Os propongo, disponer en casa de una caja o espacio para guardar materiales que podáis usar, para reducir, reutilizar, y luego reciclarlos. Se trata de ir creando cosas ingeniosas y a bajo costo, desde un teatro con cartones, hasta máscaras, instrumentos… En internet encontrarás tutoriales sencillísimos.

Puedes hacer instrumentos, como los palitos de lluvia, con los tubos de cartón de los rollos de papel de cocina, cerrando sus laterales, incluyendo legumbres de diverso tamaño y cerrándolos. Luego pintarlos con rotuladores e incluso barnizarlos. ¡Verás qué fácil y divertido! Imaginación al poder, o puedes hacer banjos, miniguitarritas, con las tapas de las latas de conserva, colocando unas gomitas de colores y pegándoles unos palitos de madera que pueden decorarlos también a su gusto.

Si les das una tijera, cola y papeles de colores, crearán un sinfín de animales y monstruos, o farolillos chinos, en un abrir y cerrar de ojos. Te sorprenderán.

A muchos niños les encanta disfrazarse o echar a volar la imaginación creando teatrillos de cartón   que es algo muy ameno, y se disfruta mucho jugando con marionetas o personajes creados para ello, con rollos de papel higiénico o plastilina, etc. Explorad juntos qué personajes os gustaría crear y jugar a sacar la voz y a ser actores -actrices por un día.

También es muy entretenido amasar arcilla o pasta de modelar, date tiempo para disfrutar construyendo esculturas de forma libre o modelar animales o figuras que se os ocurran. Se pasa una tarde muy entretenida, os lo prometo, y se da una experiencia sensorial, a través del contacto con la arcilla, maravillosa, mancharse mola, y crear obras auténticas de arte ni te cuento. ¡Y además decorarán la casa!

O, ¿qué tal si juegas con ellos con arena mágica o arena de la playa?, les fascina. Puedes jugar a colocarla en una caja de cartón, y a invitar a traer muñecos a la misma, y crear historias o a inventar mundos imaginarios con ellos.

Otra cosa puede ser dibujar mándalas sencillos acompañándoos de música relajante.

Crear regalos para Navidad o para un cumpleaños es algo que tiene mucho gancho. La idea es luego usarlos para decorar la casa con ellos, o hacer algo para regalar a una persona querida.

 

 

3. Actividad de ver una película o ir al teatro, al cine, a un concierto juntos…

Y ver una película es verla, no vale ponerla y hacer otras cosas. Te sientas con ellos, y la comentas. Estás presentes ahí, sin fugas. Aprovechad los fines de semana, las vacaciones para compartir algún espectáculo payasos, teatro, o bolera, al rocódromo, ir a escuchar a un grupo de música que os guste, o  ir al cine a ver la última película que se ha estrenado, y comerse unas palomitas juntos.

4. Actividades de juegos de mesa o (videojuegos, pero juntos)

En mi experiencia, hoy muchos niños no conocen muchos de los juegos de mesa, que tanto educan y entretienen. Siéntate con ellos a hacer un puzzle, a jugar al Monopoly, al Party, al ajedrez, al Ni si ni No, al Uno, al Craneum, al Virus, al Identic, al Simon, al Twister, a los Gestos, al dominó o a las cartas y mientras tanto ¡habla con ellos! Los juegos de mesa te dan la oportunidad no sólo de enseñarles reglas, sino también de escucharles y enseñarles a manejar la frustración, el perder, de conversar tranquilamente con ellos.  Jugar para los pequeños es vivir. Podrás enseñarles que no son buenos ni mejores si ganan, sino que lo importante es el proceso no el resultado. Lo bonito es jugar.

Lo mismo se puede hacer con los videojuegos, jugar con ellos y que sean ellos quienes te calmen a ti, cuando te frustres. Verás lo que es aprender el proceso de no saber mover el mando, de ponerse ante algo desconocido.

5. Actividad, bailar y cantar con tus hijos

El baile y el canto son curativos. Pon música y déjate llevar por lo que el cuerpo sienta y divertiros a través del movimiento. Pueden elegir los hijos la música o a medias. Una actitud recomendable es imaginar que vuestros cuerpos fueran como esponjitas, que se nutren de la vibración de la música y expresan su sentir a través del movimiento. Disfrutad del sonido y del movimiento. Serán recuerdos inolvidables.

 

6. Excursiones en familia

Da igual muchas veces el ir al parque, al supermercado, o a hacer un recado. Toda mola si es tiempo compartido con mamá o papá. Depende del enfoque que les demos. Por el camino también podemos jugar a algo que se nos ocurra, como a adivinar los capicúas de las matrículas de los coches, o al veo veo o disfrutar de u músico callejero quién sabe.

 

7. Actividad de mirar fotos de la familia

¡A los peques les encanta mirar fotografías y si es con papá y mamá, mejor!!

Si son más mayores, incluso a los adolescentes, también suelen buscar alguna foto con sus amigos de la guarde o del colegio de pequeñitos y las suben a sus redes. Puedes aprovechar para contarles historias de la biografía familiar mientras tanto ¡seguro les atrae!

 

8. Actividad de experimentar en la cocina

El experimentar cocinando, haciendo desde ensaladas hasta galletas o chocolate, jugar con la masa, ensuciarse y picar cosas ricas es estupendo para pasar un buen rato. Podemos aprovechar para hablar de la importancia de comer ciertos alimentos como frutas y verduras, para enseñarles a cortar con cuchillo, a mantener la higiene personal y en la cocina. Podemos jugar haciendo unas decoraciones ingeniosas de los platos que preparamos e incluso a ponerles nombres originales a nuestros “pinchitos”. También podemos probar a introducir comidas o platos de otras culturas o países.

 

9. Leer cuentos y crear historias

Si los niños son pequeños, les encantará que les leas cuentos, antes de dormirse o en el sofá tranquilamente juntos; incluso si saben leer, compartir la lectura será un estímulo.

También les gusta mucho crear historias. Podéis jugar con muñecos y construir una historia acerca de ellos. En mi experiencia se puede grabarla mientras el juego y luego transcribirla, poniéndole un título que dará lugar a un cuento, y que se podrán leer juntos cuando lo tengas impreso. Esta actividad da pie a conversar con él de situaciones vividas que se nos estén reflejando en la historia, y os ayudará a saber más de vuestros hijos, de un modo original e indirecto.

Una variante a crear historias sería el dibujar distintas secuencias del cuento o sus personajes. ¡Con los dibujos el mundo que se abre es infinito!.

 

10. Actividad de pintar canciones

Animaros a dibujar canciones que os gusten es algo muy agradable y divertido, Primero escucharlas y luego, dejaros expresar cómo podríais dibujarlas. En un folio DIN A 3, hay un espacio suficiente para hacerlo juntas dos o tres personas.

Mientras escucháis la canción, podéis hacer un diálogo silencioso entre ambos o entre los hijos y los padres, a través del dibujo, de las líneas que cada uno haga. Crearéis una conversación y se puede compartir luego ese cómo ha sido la experiencia.

Otras variantes son hacer ese diálogo dibujado con la mano que no es dominante, para los diestros hacerlo con la mano izquierda y para los zurdos con la derecha. O realizarlo con los ojos cerrados, realizar unos garabatos en un folio y luego ir rellenando los espacios que queden con diferentes colores y formas como os guste más.

Os sorprenderéis de la actividad tan agradable que puede llegar a ser el dibujo compartido como forma de expresar y crear sin más pretensión que algo hecho con libertad y para el disfrute, sin juicios. ¡Sacad los artistas interiores que lleváis dentro, que se vean!!

Colocad las obras en algún lugar visible de la casa. ¡Os encantará seguro verlas al pasar, y os recordarán esos momentos creativos maravillosos vividos en familia!

 

Desde Centro Aimarte espero que te hayan gustado estas 10 ideas de actividades en familia y te ayuden a disfrutar mucho de buenos ratos con tus hijos.

 

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