Guía con consejos y recomendaciones para ayudar a los hijos/as a entender el divorcio o la separación de sus padres

Muchas veces los niños reciben las consecuencias de la separación de sus padres sin recibir mucha explicación que se diga, pues los padres bastante tienen con sostener lo suyo.

Como te ocurre a ti con tus amigos, los adultos tienen relaciones y además conviven en una casa. Cuando tienen muchos conflictos o no se sienten bien juntos, se separan. Por eso no dejan de quererte, ni de hablarse ni de ser tus padres. Es la manera que han encontrado de arreglar su problema.

Otras veces, cuando los padres no se entienden, van al psicólogo para pedir ayuda para ellos y para ti.

Lo que puede ayudar a los hijos es que los padres les expliquen qué significa que mamá y papá se van a separar, que ya no van a vivir juntos, cada uno va a vivir en una casa distinta, y que “tú, y tus hermanos/as- si los tienes- te quedarás con uno de los dos y podrás ir a visitar al otro a su nueva casa”.

Cuando los padres se separan nunca se olvidan de sus hijos, siempre piensan en ellos aunque no vivan juntos. Tu puedes llamarles si les echas de menos y decirle que le quieres y le extrañas. A veces cuesta mucho entender que los padres no quieran estar juntos. Hay niños que hacen lo que sea para intentar que sigan juntos, sin darse cuenta que ellos no pueden hacer nada para que eso ocurra. Es como si el corazón se queda partido.

Después de la separación también se pueden plantear algunas situaciones difíciles. Hay niños que no quieren ver a sus madres o padres porque están muy enfadados, o porque antes de separarse no solían compartir mucho tiempo juntos y ahora es muy duro, no saben qué hacer ni qué decir cuando se juntan. Lo mejor en esos casos es poder hablar con alguien de confianza sobre cómo te sientes, un profesor, una tía, un tío… pues a veces es normal que sean situaciones incómodas y tristes, y te den miedo. Pero confía en que, si lo puedes compartir con alguien de confianza, todo irá mejor, te acostumbrarás y estarás bien, como les ha pasado a muchos niños.

Algunas situaciones que pueden preocupar a los hijos

Querer ver más a uno de los padres

Generalmente quien decide con quién estás son tus padres o un juez, si ellos no llegan a un acuerdo. Lo ideal es que los padres se lleven bien y ser flexibles con las visitas, independientemente de lo que diga el juez. Si sientes que te falta más tiempo puedes enviarle un WhatsApp, llamarle por tfno., poner una foto del otro progenitor en tu cuarto…

No quiero ver a mi madre/padre

No siempre cuando los padres se separan se les pregunta a los niños su opinión de con quién quieren vivir, los que toman esa decisión son ellos, o el juez. La mayoría de las veces a los niños les gustaría ver más a ambos padres, pero a veces también puede pasar que no quieran ver o estar con uno de ellos, porque le atribuyen la culpa de la separación o porque se sientan abandonados.

En esos casos, aunque tu madre/padre se haya ido, no quiere decir que no te quiere y la manera de demostrar que no te han abandonado es querer estar contigo, cuidándote, y ocupándose de las cosas que necesitas, aunque no esté en casa contigo

Otras veces los niños lo pasan mal porque están en casa de los abuelos y no tienen sus juguetes, ni pelis, ni videos …y se aburren. También hay se puede reducir el tiempo y tener calma para que poco a poco todos os encontréis mejor antes que ir obligados y pasarlo mal todos. Y si no hay más remedio, se puede llevar allí las tareas, juegos, pinturas… o llevar algún amigo para jugar a las visitas de mamá o papá. Poco a poco se pueden buscar nuevas maneras de compartir los tiempos y estar bien todos.

Las parejas de mamá o papá

Al principio seguro que es difícil de aceptar, se puede dar mucha tristeza o enfado, en general en papá y mamá y en los hijos. Pero luego se irá calmando la cosa. Como cuando tú te riñes con algún amigo, y luego haces otros y te sientes bien.

Probablemente cuando mamá o papá vuelvan a salir, conozcan a alguien y te lo presenten pasado el tiempo es porque la han conocido y se siente bien juntos, y te lo quieran presentar porque creen que se llevará bien contigo. Nadie te puede obligar te a llamarle mamá o papá ni a quererle, pero con el tiempo verás que puedes encontrar en ellos a una persona que también te puede cuidar y con la que te puedes relacionar, apreciar y/o querer.

El padre que no ve a sus niños

Por desgracia hay veces que un papá /mamá no puede hacerse cargo de los hijos en la separación, no porque no quiera sino porque igual tiene un gran problema con él mismo. Es importante que puedas decirle cómo te sientes con eso. Y recuerda que siempre el niño merece tener personas al lado que lo cuiden y ayuden a crecer, así que fíjate en ellas, en tus hermanos, tías, tíos, primos, abuelos, amigos, profesores y piensa en los buenos ratos que pasas con ellos y en lo que te quieren y recuerdan que mamá o papá tienen un gran problema. Es normal que te desilusiones, si te pasa eso, y es normal que cueste reconocerlo por ello es normal que no quieras ir con él si sientes que no está haciéndose cargo de tus necesidades, por ello, quédate con las personas que sí te quieren y te cuidan ahora.

Los padres que hacen elegir a sus hijos

Este caso es una trampa y hace sentirse mal a los hijos, es muy injusto y no está bien que los padres hagan esto a los hijos.

Tampoco es adecuado que los padres hagan guardar secretos a los hijos, porque eso obliga a mentir por ellos, y supone una deslealtad para el hijo, que no tiene porqué sufrir.

Lo mismo pasa cuando los padres preguntan qué es lo que haces continuamente con el padre/madre o te mandan dar recados o te preguntan cosas acerca del otro. O si hablan mal de uno de ellos delante tuyo. Si te ves en una de estas situaciones, lo mejor es decirle a tu padre /madre cómo te sientes de herido o molesto. Si no atreves porque te da miedo, puedes escribirle una carta y contárselo, que tú no eres el correo de ninguno, que lo que tengan que decirse, se lo digan entre ellos, sin meterte en medio, porque te hacen daño.

Lo mejor siempre es mantenerte a un lado, no entrar en su juego. Lo mismo esto te puede pasar con los amigos, que intentes mediar entre todos, o querer agradar a todos, y al final te sentirás triste y poco valorado. Siempre intenta darte cuenta de tus sentimientos, de enfado, o de traidor, o herido, o culpable…y cuéntaselo a ellos, para que sepan de ti pues sino puede que no se enteren nunca de esto.

No quiero que mis padres se separen, y no hablo de ello con nadie

Muchos niños pasan vergüenza de hablar de la separación de sus padres, creen que los demás van a hablar de ellos, que es el único que le pasa (aunque cada vez es más habitual conocer familias separadas), y muchos niños que han pasado por ahí te pueden ayudar contándote o compartiendo contigo sus experiencias.

También puedes pedir a tus padres hablar con un profesional, para poder hablar de lo que sientes y buscar soluciones.

Es normal que pases momentos tristes porque no estás con tus padres juntos, o porque sufran o discutan, que tengas ganas de llorar, o que te sientas muy enfadado o rabioso, sin ganas de nada, ni de hablar, ni de jugar ni de estudiar. O que sientas miedo de que te dejen solo, o sientas de nuevo miedo a la oscuridad o a monstruos imaginarios…No te preocupes, esta tristeza y esta rabia pasarán e irás poco a poco encontrándote mejor. La mayor parte de las familias que se separan lo superan y no tienen problemas para volver a recobrar la felicidad.

Lo mejor siempre es hablar con las personas importantes de tu vida (padres y profesores) comunicarles tus sentimientos, confiar que eso te ayudará a sentirte acompañado y querido. También hay ocasiones en las que uno está harto de hablar de lo mismo y prefiere hacer otras cosas.

Ideas para soltar lo que les preocupa de la separación:

– Escribir una carta a tu mamá/papá si los echas de menos, para que se enteren y tú te calmes

– Dibujar una tarta de tus sentimientos, hacer trocitos de distinto tamaño según los sentimientos que encuentres dentro, colorearla y ver la imagen de cómo te sientes.

– Dibujar cómo te sientes, la emoción en concreto: la rabia, el enfado…qué color u forma tendrían…

– Hacer un cuaderno o u donde dibujar tus miedos/ monstruos…

– Construir una caja para guardar los miedos dentro.

– Escribir un diario donde volcar tus sentimientos íntimos

– Hacer deporte, correr, jugar a fútbol, baloncesto, balonmano, patinar, bailar…

– Leer poesía, libros…

– Buscar en Internet páginas que hablen de niños y divorcio (www.kidshealth.org)

Dejarles claro y decirles: que ya saben, porque la familia se separe, no te dejan de querer ni tu a ellos. ¡Buena suerte!!

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